BUENO EL NOTICIERO QUE HA INFORMADO AL PAIS LO ULTIMOS 15 AÑOS ESTA DE FIESTA JUNTO CON SU CONDUCTOR QUE SIDO EL TITULAR DE ESTE EL MISMO TIEMPO JAVIER ALATORRE ACOMPAÑADA POR REPORTEROS Y STAFF TECNICO LA VERDAD CHIDO POR ELLOS FELICIDADES
Así, Javier Alatorre se convirtió en una figura popular que hasta el momento es seguido por la audiencia nocturna.
Con su voz fuerte y potente, y su frase “Esta noche en Hechos”, Javier se ha convertido en un miembro más de muchas familias mexicanas.
Es por eso que, con mucha emoción, Alatorre celebra los primeros 15 años de su noticiero Hechos.
En la comodidad de su oficina, momentos antes de salir al aire, el conductor recordó cuáles han sido los cambios más radicales que ha vivido su noticiero en estos tres lustros.
Claro, sin olvidar el bochornoso asunto del bigote, pues mientras él se quitó el mostacho en señal de rebeldía, parte de su público se disgustó por ello.
“¡El bigote! Uno ya no puede decidir sobre muchas cosas, entre otras, sobre el bigote. Ya no me pertenece. La verdad fue un acto de rebeldía matutina, y a lo mejor sí tenía una carga que a lo mejor trasmití, no lo sé, especulo, lo que sí me queda muy claro es que no gustó, y eso era lo peor que podía pasar, que no gustara, y pues te lo vuelves a dejar”, indicó .
Añadió que “en estos 15 años hay dos cosas que se han mantenido de Hechos, la esencia original y la frase ‘Esta noche en Hechos’, lo demás ha cambiado mucho. Nadie dijo nada cuando me quité los chinos de bongosero con los que había comenzado (ríe), y ahora con menos cabello y más kilos no me han dicho gran cosa.
Yo creo que eso era un cambio más notorio (el bigote), había toda una intención de refrescar la imagen, pero cuando el público te dice no, es no, y se acabó. El público te puede premiar o castigar, finalmente es el público quien tiene la última palabra”.
El comunicador destacó que entre los cambios a los que se ha sometido Hechos destacan el formato, la redacción, la manera de construir las historias y, sobre todo, el gran apoyo tecnológico del que gozan.
“Pero lo más importante fue al principio, cuando cambiamos la forma de presentar las noticias. ¿Qué había? Había este programa de canal 13, cuando el estado era el gran generador de información, cuando el estado era el que dictaba la agenda de lo que los ciudadanos teníamos que ponerle atención, desde el Presidente de la República, que en ese entonces no opinaba, daba discursos, casi no se le entrevistaba o que se le chapaleaba, eso no existía.
“Creo que el cambio más drástico de hechos fue cambiar el lenguaje y la forma de presentar los reportajes. Me acuerdo que todos los días tenían que entrar las notas del Presidente que eran larguísimas y aburridísimas, ¿por qué no quitarle lo aburrido?, ¿por qué no hacerlo cercano e interesante? Ése fue el cambio más importante, la forma de presentar las historias, en lugar de notas de cinco minutos, eran de un minuto, y los protagonistas dejaron de ser estos personajes del Estado para incluir a los ciudadanos por primera vez hace 15 años”.
Con toda una trayectoria en las noticias, pues inició en ese mundo desde que Televisión Azteca era Imevisión, donde laboró bajo las órdenes de Joaquín López-Dóriga, Alatorre reconoció que esta carrera “es de resistencia”.
El periodista no explicó si le ha sido difícil el camino de la información, pero indicó que “de pronto hay temporadas muy complicadas, muy difíciles, por los temas que se están viviendo, por las coberturas, por muchísimas cosas, y, fácil no, no es un oficio fácil, pero tampoco te mortifica, no es una forma de vida fácil, pero es la que me gusta, es la que uno elige, no me imagino 15 años después haciendo otra cosa”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
En cuanto al tópico del bigote de Javier Alatorre, leí un artículo publicado recientemente en Milenio sobre una entrevista que le hizo Araceli Calva, en donde en forma que me parece extraña, se califica de bochornoso este asunto porque parte de su público se disgustó cuando en alguna ocasión se lo quitó.
Al respecto, en esa misma entrevista Alatorre reveló que ya no puede decidir sobre muchas cosas, entre otras, sobre el bigote, pues ya no le pertenece, agregando que cuando se lo quitó había toda una intención de refrescar su imagen pero el público le dijo que no, y es él quien tiene la última palabra, habiéndole quedado muy claro que esa imagen no gustó, siendo eso lo peor que podía pasar, que no gustara, y por ello se lo volvió a dejar.
Javier ofrece una excelente explicación que justifica plenamente el hecho de que se lo hubiera quitado, al decir que su intención fue la de refrescar su imagen, pero en gran medida se equivoca cuando afirma que le quedó muy claro que esa imagen no gustó.
En mi opinión se equivoca porque no advierte que en el público hay otra gran parte, nada despreciable en su magnitud, que vio con buenos ojos el cambio y consideró que tal cambio era bueno en sí mismo, máxime si le favorecía. Esta opinión la sostengo porque he escuchado, y porque he visto en la red, no pocos comentarios en ese sentido. Además, se confirma consultando la página de Internet que tiene “ASIGNACIÓN ESPECIAL. BIENVENIDOS” (www.asignacionespecial.com/2008/ 07/bienvenidos. html) y siguiendo además el link de feedjit live, “Watch in Real-Time”, en donde puede percibirse el interés que actualmente tienen muchos navegadores, de diversas partes de México, e incluso de otros países, en ver a “Javier Alatorre sin bigote", lo cual es significativo de que, de la misma manera, debe atenderse a este sector de la audiencia.
Aunque si bien es cierto que no es posible darle gusto a todos, también es verdad que los cambios suelen ser necesarios, más si como en el caso resultan favorables, sobre todo en la televisión, porque efectivamente la imagen se renueva, o como dice Alatorre, se refresca. Ya vimos que así lo hicieron Ricardo Rocha, López Dóriga y otros comunicadores de la noticia que en algún tiempo lucieron también un evidente mostacho.
Publicar un comentario